El biometano: energía renovable y limpia para todos sus usos de gas
El biometano es el sustituto renovable del gas natural fósil. Compuesto de metano (CH₄), ofrece un rendimiento energético y un poder calorífico equivalentes a los del gas natural convencional, al tiempo que reduce significativamente la huella de carbono de sus actividades.
Se obtiene mediante la purificación del biogás generado por la descomposición de materia orgánica en un entorno anaerobio (sin oxígeno). Este proceso se produce de forma espontánea en pantanos, arrozales, estaciones depuradoras o vertederos, y también puede inducirse artificialmente en digestores alimentados con residuos orgánicos (purines, estiércol, residuos agrícolas o agroindustriales). La producción de biometano permite así valorizar residuos para producir energía renovable local, al tiempo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a su tratamiento.
La composición química del biometano es idéntica a la del gas natural fósil, por lo que puede mezclarse con este en las redes de distribución y transporte. También puede comprimirse y utilizarse como combustible en vehículos (bioGNC) o en embarcaciones.
Reducción medible de la huella de carbono
La combustión del biometano, al igual que la del gas natural, emite dióxido de carbono (CO₂). Sin embargo, el CO₂ emitido por la combustión del biometano es de origen biogénico: procede de la degradación de materia orgánica y no de la extracción de carbono fósil enterrado durante millones de años. Se habla de “ciclo corto” del carbono, en contraposición al “ciclo largo” del carbono fósil.
Esta diferencia se refleja en el “factor de emisión”, expresado en gramos de CO₂ equivalente por kWh. Así, para el biometano inyectado a la red y consumido en usos residenciales o terciarios en Francia, este factor asciende a 23,4 g CO₂ eq/kWh PCI, frente a 216 g CO₂ eq/kWh PCI para el gas natural fósil. El biometano producido por las unidades WAGABOX® en ese país presenta un factor de emisión de 16,52 g CO₂ eq/kWh PCS, un nivel comparable al de las energías renovables eléctricas.
Un coste de producción superior al del gas fósil, compensado por el valor verde del gas
El coste de producción del biometano es estructuralmente más elevado que el del gas natural fósil. Las inversiones necesarias para la recogida y el transporte de residuos, la depuración del biogás y la conexión a la red siguen siendo relativamente altas, mientras que la extracción masiva de gas natural fósil se beneficia de importantes economías de escala.
Este sobrecoste se compensa con el valor ambiental y social del biometano: reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, descarbonización de actividades (transporte, industria, calefacción, etc.), dinamización de los territorios a través de la economía circular y reducción de la dependencia de las importaciones de energía fósil. Por ello, numerosos países apoyan su producción mediante subvenciones o tarifas de compra garantizadas.
Al valorizar el gas emitido por los residuos enterrados, la tecnología WAGABOX® permite producir biometano a un precio competitivo. En un vertedero de gran capacidad, este gas renovable puede venderse en el marco de un contrato de compra privado (“Biomethane Purchase Agreement”), independientemente de cualquier mecanismo de apoyo público.
Ventajas del biometano producido en vertederos
El biometano obtenido mediante el proceso WAGABOX®, a partir del gas emitido por vertederos, es químicamente idéntico al producido por un digestor anaerobio o una estación depuradora. Su contenido en metano alcanza el 97 % y ofrece un poder calorífico equivalente al del gas natural de alto poder calorífico (“Gas H”). Además, cumple con los criterios de inyección de los gestores de redes en la mayoría de los países del mundo (contenido de CO₂, oxígeno, azufre, etc.). En ausencia de una red de gas cercana, puede comprimirse y transportarse por carretera (“gas transportado”).
El proceso WAGABOX® también contribuye a reducir de manera fiable y rentable las emisiones fugitivas de metano en los vertederos, que contribuyen significativamente al calentamiento global (el metano es un gas de efecto invernadero muy potente, con un potencial de calentamiento hasta 80 veces superior al del CO₂). A falta de una metodología de medición fiable, este impacto no está actualmente integrado en los balances de emisiones evitadas publicados por Waga Energy.
Biometano producido por Waga Energy: valor verde certificado
Diversos mecanismos de certificación permiten a los compradores valorizar sus adquisiciones de biometano en sus informes ambientales y beneficiarse de ventajas regulatorias o fiscales.
En Europa, el biometano de Waga Energy está certificado ISCC (International Sustainability and Carbon Certification), un sello que acredita el cumplimiento de los criterios de sostenibilidad y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero establecidos por la directiva europea RED II. Esta certificación permite acceder, en particular, a exenciones de cuotas del EU ETS o a reducciones del impuesto al carbono, según la normativa nacional aplicable.
En Francia, Waga Energy fue la primera empresa en emitir Certificados de Producción de Biogás (CPB), que acreditan el valor verde del gas y pueden comercializarse independientemente de la molécula.
En Estados Unidos, el biometano producido por Waga Energy es elegible para el programa federal Renewable Fuel Standard (RFS). Clasificado en la categoría de biocombustibles celulósicos, genera créditos utilizables para descarbonizar las actividades de transporte.
Waga Energy puede comercializar el biometano con o sin los certificados asociados, según las necesidades del comprador.