El biometano inyectado en la red es químicamente idéntico al gas natural y cumple con las mismas especificaciones técnicas (composición, poder calorífico, presión). Puede utilizarse en todos los usos industriales — hornos, calderas, cogeneración y procesos térmicos de alta precisión — sin necesidad de adaptar los equipos. Se trata de un sustituto directo que permite descarbonizar la energía manteniendo las infraestructuras existentes.